El Banco de España advierte de que la creación de empleo se está ralentizando

Incluimos aquí el artículo “El Banco de España advierte que la creación de empleo se está realizando”, escrito por Daniel Viaña y publicado por EL MUNDO el 13 de Junio 2017, y también mencionamos parcialmente el de Carmen Valero “La OCDE considera “vital” que España ahonde en la reforma del mercado de trabajo” publicado, también publicado el mismo día por EL MUNDO.

 

En ambos artículos, realizados a partir de las declaraciones y estimaciones del Banco de España, Funcas y la OCDE, se expresan conclusiones similares a las que mencionamos en nuestro Informe del 1º Trimestre 2017 sobre el Empleo de los Senior en España,  donde vemos claras señales de que la creación de empleo está decayendo, de que su velocidad de crecimiento va mucho más despacio que la destrucción de empleo durante los años de la crisis y de que el Gobierno central debería legislar nuevas medidas en apoyo del empleo, muy especialmente de los parados mayores de 55 años y de los parados de larga duración (entre los cuales abundan especialmente los parados mayores de 45 y los jóvenes), comprobando especialmente el cumplimiento de las medidas propuestas por la Comisaria de Empleo Europea y de los indicadores de rendimiento y eficiencia propuestos por el propio Gobierno a los Gobiernos Autonómicos.

El ritmo de creación de empleo se está desacelerando. Así lo advierte el Banco de España, que ayer elevó más allá del 3% su previsión de crecimiento de PIB para este año pero que, al mismo tiempo, afirmó que los ritmos de creación de empleo serán «cada vez menores a lo largo del horizonte de proyección, en consonancia con la previsión de una cierta suavización del ritmo de avance del producto y de unas tasas de crecimiento muy modestas de la productividad aparente».

En concreto, y según las proyecciones macroeconómicas de la economía española para 2017-2019, la tasa de paro será del 16,5% a finales de este año, mientras que en 2018 el dato será del 15,4%. Estas cifras rebajan el optimismo del Gobierno, algo poco habitual en los últimos años ya que las previsiones del Ministerio de Economía se han distinguido por quedarse por detrás de la realidad, por ser «cautas», tal y como el ministro Luis de Guindos ha defendido en más de una ocasión.

Así, el Ejecutivo estima que el paro estará por debajo del 13% en 2019, algo que el Banco de España descarta, y que la creación de empleo se mantendrá en un ritmo cercano a los 500.000 nuevos puestos al año. El organismo que preside Luis María Linde, sin embargo, estima que la cifra será más próxima a los 400.000 puestos anuales.

Esta apreciación es similar a la que también esta semana ha realizado Funcas. La Fundación de las Cajas de Ahorros considera que la tasa de paro cerrará el año en el 17% y se quedará en el 14,6% el próximo. El dato supone una mejora con respecto a la anterior previsión, ya que Funcas también ha elevado su previsión de crecimiento, pero aún así se queda por detrás del Gobierno. «El crecimiento de la productividad se está ralentizando», explica Raymond Torres, director invitado de previsión y coyuntura de Funcas, que apunta también que el ritmo de creación de empleo está más cerca de los 400.000 puestos al año que de los 500.000 que augura el Gobierno. Y, además, introduce un nuevo factor: la posibilidad de que crezca la tasa de participación.

Esto supone que, ante la mejora de la economía y de las perspectivas laborales, muchas personas que llevan años fuera del mercado están tratando de reincorporarse al mismo. Por lo tanto, esta noticia positiva tiene un efecto negativo sobre la tasa porque se deben repartir los puestos de trabjo sobre un universo mayor.

“Las cosas en España están cambiado poco a poco para mejor. Es evidente que las reformas empiezan a dar frutos, que hay mejores oportunidades para que los jóvenes conecten con el mercado laboral y eso es una buena noticia”, sostuvo Gurría en el turno de elogios a las “decisiones duras” adoptadas por el presidente Mariano Rajoy durante la pasada legislatura. “La reforma laboral de 2012 ha mejorado el desempeño en el empleo, reducido la segmentación del mercado de trabajo y fortalecido la capacidad de respuesta de los empleadores ante situaciones imprevistas”.

Pero “no estoy cantando victoria, no estamos al final del camino”, precisó Gurría. Las proyecciones de sus expertos tampoco lo sugieren. La OCDE prevé que los niveles de empleo y desempleo previos a la crisis no se alcanzarán en España a finales de 2018, cuando la tasa de desempleo será del 15,5% y la de empleo girará en torno al 55,4%.

“A fin de mejorar aún más el rendimiento del mercado de trabajo, sería vital proseguir el esfuerzo de reforma, en particular, desarrollar y coordinar políticas activas del mercado de trabajo regionales para ayudar a los desempleados a encontrar empleo, así como mejorar la evaluación y el seguimiento de estas políticas”, recomienda la OCDE en su informe.

Y hace esa recomendación porque, pese a la evolución positiva del empleo en los últimos trimestres, España tiende a situarse por debajo del promedio de la OCDE en todos los indicadores, con excepción de la calidad de ingresos en la que España se sitúa apenas en el promedio y la brecha de género que está 1,6% por encima.?

España es, por ejemplo, el cuarto país de la OCDE con menor proporción de población empleada (por delante tan sólo de Italia, Grecia y Turquía) y el segundo con una mayor tasa de desempleo (por detrás de Grecia). Además y como resultado de la profunda y prolongada crisis económica es el país que tiene una mayor tasa de personas viviendo con menos de la mitad de la renta media disponible su país (16,5 % de la población en edad de trabajar), seguido por Grecia, Estados Unidos, Estonia, Chile e Israel. No son más halagüeño los indicadores relativos a seguridad del mercado laboral, que ha empeorado en los últimos años hasta hacer de España el segundo país OCDE con mayor inseguridad en el mercado laboral y el cuarto con una mayor proporción de empleados que ven amenazado su puesto laboral. ? España sigue cualitativa y cuantitativamente en el furgón de cola de los 33 países miembros de la OCDE.

 

Anuncios