El Trabajo de los Senior en España. EPA 4tr 2018. Informe completo

  • PRESENTACIÓN DEL INFORME

Este informe está realizado por la  Asociación Observatorio Trabajo Senior 45 plus, utilizando como fuente los datos oficiales publicados el 29 de Enero de 2019 por el Instituto Nacional de Estadística de España, en la Encuesta de Población Activa  del cuarto trimestre 2018.

El informe analiza la situación del desempleo de las personas mayores de 45 años en España, desde la perspectiva de que somos desde 2013 el colectivo con más personas afectadas por el desempleo y que tiene más dificultades para encontrar el camino de regreso al mercado laboral.

Esto viene sucediendo por varias causas:

1º) Desde poco después de comenzar la crisis económica en 2007, muchas empresas necesitadas de sobrevivir antes que hundirse, intentaron resolver parte de sus problemas económicos recortando rápidamente sus gastos de personal y para ello, despidieron a los trabajadores cuyos sueldos eran más altos: los mayores de 50.  A partir de ahí, esta solución se extendió a muchas otras empresas y a los trabajadores de edades mayores de 50, primero, y de 45 y 40 años, después. Hoy, cual si fuese una mancha de aceite, se sigue recortando gastos de personal despidiendo a los trabajadores de mayor edad, y la edad donde ese corte de falta de empleo se agudiza más se sitúa en torno a los 55 años.

2º)  De todos es sabido también que muchas empresas multinacionales han aprovechado para reducir su número de empleados mayores de 50, sustituyéndoles en ocasiones por adultos con menos experiencia o a veces, ni eso: por jóvenes con muy poca experiencia profesional, aunque con conocimientos más actualizados.  Algunos han intentado justificar con razones esa práctica,  pretextando que los senior no están preparados como los jóvenes en las competencias digitales, olvidando que las competencias siempre son asimilables y que con la necesaria formación, se pueden adquirir muchas competencias. Esa corriente, que se ha denominado “Edadismo”, es un prejuicio de edad, prohibido de forma terminante en el Artículo 14 de la Constitución Española, y tiene sus días contados gracias a la excelente labor de muchos profesionales de los recursos humanos y de muchos directivos conscientes de la responsabilidad social de sus empresas.

3º) Por otra parte, la discriminación de edad institucionalizada de facto por nuestros Gobiernos (tanto del Partido Popular como del Partido Socialista Obrero Español) tampoco ha ayudado.  La dimensión del problema demográfico que vivimos, donde la gráfica de la población ya ha perdido su tradicional forma de “pirámide” y se ha convertido actualmente en un “cilindro” y lleva camino de pasar a  ser un “diábolo” (sí, como aquel juego infantil) en donde la base tiende a ser menor que la zona superior, viene causando un desfase cada vez mayor en las cuentas de nuestra Seguridad Social, que cada vez tiene mayor gasto en pensiones porque se jubilan más personas, y menor ingreso porque entran menos jóvenes al mercado de trabajo, y lógicamente sus cotizaciones sociales son más bajas que los importes de las nuevas pensiones.

4º) Además, las cuentas de la Seguridad Social soportan toda la maquinaria de la misma: gastos de personal, alquileres y amortizaciones de edificios, suministros, consumibles, y todas las pensiones no contributivas (viudedad, orfandad) que no son imputables a las cotizaciones sociales. Todo ese gasto imputado a la Seguridad Social es imposible que puedan soportarlo las cotizaciones sociales de los trabajadores y las empresas, nuestros Gobiernos lo saben. Pero si sacasen de ahí esos gastos, tendrían que imputarlos a los Presupuestos Generales del Estado, con lo que se agravaría el déficit de las cuentas del Estado. De manera que, se mantiene imputándolo a las cuentas de la Seguridad Social. Lo cual lleva a tomar decisiones muy injustas, como la que contamos a continuación.

Todo esto, ha llevado a nuestros gobiernos anteriores a discriminar positivamente a favor del empleo de los trabajadores jóvenes, olvidando “porque no había más dinero” a los demás colectivos, y muy especialmente al de los trabajadores por encima de los 40, 45 y 55 años de edad. Así, desde el 2010 y hasta 2014, los sucesivos Gobiernos españoles discriminaron positivamente el empleo del colectivo de los jóvenes, con subvenciones anuales específicas superiores a los 35 millones Euros, que llegaron a acumular más de 150 millones Euros con el Plan de Garantía Juvenil impulsado también desde la Comisión Europea. Y en consecuencia, como no había más dinero, discriminaron negativamente a los mayores de 45. Durante esos años no hubo ayudas para reducir el desempleo de los mayores de 40 ni de 45 años.  Se ha beneficiado a unas personas conociendo que no se ayudaba a otras que lo necesitaban mucho más (los senior tienen cargas familiares).  Una deuda moral con dos generaciones de españoles; sin contar con que tampoco las medidas que se han venido tomando han ayudado demasiado a que nuestros jóvenes encuentren empleo ni tampoco a que ese empleo sea de calidad; al contrario, en muchos casos, los que encuentran empleo tienen remuneraciones muy inferiores a las que teníamos sus padres con su misma edad.  Una deuda, también, con las generaciones jóvenes. 

Como podemos ver, ninguna de las  cuatro causas  arriba expuestas ha sido  sobrevenida ni tampoco inevitable; al contrario, todas responden a decisiones concienzudas tomadas por personas con responsabilidades sobre nuestra sociedad: políticos y administradores de nuestras entidades gubernamentales.

Como bien saben muchos de nuestros políticos del ramo, las autoridades laborales de la Comisión Europea han tenido que llamarles la atención varias veces por la falta de políticas de empleo específicas  para reducir el Paro de Larga Duración e incluso para atender adecuadamente en las Oficinas Públicas de Empleo a las personas adultas desempleadas; por no hablar del enorme despilfarro de recursos públicos acontecido en la  Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía a lo largo de muchos años y en el fraude de los cursos de formación en la Comunidad de Madrid entre los años 2010 a 2014.

A partir de la primavera del 2018, en que la Comisión Europea y nuestro Gobierno transfirieron fondos importantes para reducir el Paro de larga Duración, algunas Comunidades Autónomas han desplegado ya políticas activas de empleo para ayudar a las empresas a contratar a personas mayores de 45, y existen también varias líneas de ayudas a los desempleados de larga duración para poder subsistir.

A lo largo de este Informe analizamos la evolución del empleo y del paro en el último trimestre del 2018 y comparamos la evolución a lo largo del año; situando también la existencia de los yacimientos de empleo para nuestro colectivo.

Le invitamos a descargar y leer en este enlace nuestro informe completo. “El Trabajo de los Mayores de 45 años en España. EPA 4tr 2018″