Habrá ayudas concretas a los parados mayores de 55 años para que no pierdan derechos de pensión y puedan volver a trabajar

Será el primer objetivo de la renovacion de la Estrategia española por el Empleo

La situación de los desempleados mayores de 55 años es crítica: cerca de 300.000 personas de este colectivo no reciben ya ninguna prestación, ni pueden cotizar a la Seguridad Social, por lo cual su pensión bajará al 40% de lo que debería haber sido si hubieran podido continuar cotizando.

El pasado 18 de Junio publicamos en este post el excelente artículo de Isabel Munera en EL MUNDO, reflejando esa situación injusta e incorporando propuestas de UGT, Fundación Adecco y de nuestra propia Asociación, para facilitar la reinserción de esas personas en el mercado de trabajo y mejorar la protección por desempleo y sus derechos a una pensión digna.

Este 20 de Junio el Gobierno ha aceptado incluir en la Estrategia Española para el empleo un paquete de medidas propuestas por UGT (algunas de ellas las hemos propuesto también desde nuestra asociación)  para paliar la bolsa de pobreza que va a crearse cuando estas personas accedan a la jubilación.

En este sentido, la Secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social, ha destacado algunas de las propuestas del sindicato como:

• Derogar la reforma el RD 20/2012  de 13 de Julio, del Gobierno del PP, para que vuelva a situarse la edad de percepción del subsidio de mayores en 52 años y no en 55.

• Eliminar la consideración de rentas familiares en la percepción del subsidio, para que ningún desempleado mayor de 55 años quede sin ingresos, tal y como pasa actualmente.

• Subir al 125% la cotización a la Seguridad Social, tal y como era antes de la reforma del PP. Se trata de que la pensión no se rebaje por el periodo en desempleo previo a la jubilación.

• Eliminar la jubilación forzosa a los 61 años, tal y como estableció el PP, para los desempleados que cobran este subsidio y que recorta aún más su pensión.

Asimismo, UGT plantea la necesidad de “recuperar para el mercado laboral a la mayor parte de estos desempleados” (su tasa de inactividad creció el año pasado en un 53%). Para ello es necesario hacer frente al efecto desánimo de este colectivo, implantando planes de sensibilización que incluyan una oferta de servicios públicos  de orientación, formación recualificación e inserción.

No en balde en todos los Informes que nuestra Asociación ha publicado sobre el empleo de los Seniors hemos propuesto que se establezcan itinerarios personalizados de recuperación e inserción para cada una de las personas de este colectivo, y que sean guiados por personal experto formado expresamente para saber cómo entender debidamente las características especiales de la situación que padecen estas personas para poder propiciar su empleabilidad. También, nuestros recientes post sobre las declaraciones de la ministra Fátima Báñez a la pregunta de Victoria Prego sobre la pérdida de una cantidad importante de la pensión por parte de las personas +55 que no pueden cotizar en los últimos años de su carrera laboral, estos posts han dado su fruto gracias a la iniciativa del I Club de Empleo Senior del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, que con la sensibilidad y empuje que les caracteriza detectaron la necesidad de que se haga algo para evitar las terribles consecuencias de esa injusta situación.

Barrera ha precisado que “hay que evaluar y diagnosticar particularmente a cada uno de estos desempleados, de manera urgente, en el plazo de 6 meses, para establecer itinerarios personalizados, de formación, cualificación e inserción” y adoptar medidas complementarias en las Comunidades Autónomas, además de una ayuda suplementaria que podría sacarse del remanente no utilizado del Programa de Activación para el Empleo  de los Presupuestos Generales del Estado de 2016.

La Secretaria de Empleo, Políticas Sociales y Seguridad Social de UGT ha pedido, también, suprimir de los programas y ayudas existentes la condición de estar inscrito al menos 12 meses durante los últimos 18, para que todos los desempleados puedan acceder a programas y ayudas; y establecer una línea de contratos públicos socialmente responsables, en donde vía acuerdos o cláusulas incorporados, se priorice la contratación de desempleados mayores de 55 años.

​Por otro lado, este martes, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, pidió a los interlocutores sociales que hagan «un esfuerzo» para cerrar el acuerdo de negociación colectiva para este año, que debería incluir sus recomendaciones sobre el incremento de los salarios. Báñez afirmó que es importante que en España «haya cada día mejores salarios».

Con el objetivo de que todas estas personas puedan mejorar su situación lo antes posible, recogemos con muchísimo interés este avance tan importante, y estaremos muy pendientes de que el Gobierno los ponga en marcha de forma efectiva. Cuando el primer parado +55 perciba la primera de estas nuevas medidas, ese será el momento de felicitar a todos los agentes sociales que han intervenido para cambiar estas cosas.

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El número de mayores de 65 años que trabaja marca su máximo histórico

(reproducimos este excelente artículo de Francisco Uranga, publicado el 2 de Septiembre en EL PAÍS)
Unos 162.600 españoles siguen activos tras cumplir la edad de retiro, un 28% más que hace dos años

El número de ocupados con más de 65 años creció un 28% en los dos últimos años. Ya hay 162.600 personas, entre trabajadores por cuenta propia y asalariados, en este colectivo.Nunca antes hubo tantos mayores activos, aunque tampoco antes hubo tantos españoles con edad para jubilarse. Eso hace que apenas el 1,93% de los españoles con la edad legal para retirarse siga trabajando, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), frente al 5,33% de promedio de la Unión Europea. España es, de hecho, el país comunitario con la tasa de ocupación más baja entre los que ya podrían jubilarse.
Francisca Tricio, gerente de la Unión Democrática de Pensionistas.

Francisca Tricio

ÁLVARO GARCÍA
Francisca Tricio es un caso raro: tiene 70 años y un contrato indefinido. Hace cinco que podría haberse jubilado, pero optó por seguir en el tajo. Su caso es llamativo porque apenas el 1,93% de los españoles continúa trabajando tras cumplir la edad legal para retirarse, según revelan los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Paca, como le gusta que la llamen, es la gerenta de la Unión Democrática de Pensionistas y dice que disfruta de su trabajo porque le permite tratar con personas con las que no tendría contacto de otro modo.
MÁS INFORMACIÓN
• El rápido envejecimiento redibuja la economía
• El conflicto de las pensiones sacude la literatura española
El número de ocupados con más de 65 años ha aumentado un 28% desde el primer trimestre de 2014 hasta los 162.600, entre trabajadores por cuenta propia y asalariados, que había en el segundo trimestre de 2016. La evolución de los mayores que se mantienen activos ha ido pareja a la situación económica. Durante lo peor de la crisis, entre el segundo trimestre de 2012 y el primero de 2014, el número de ocupados mayores de 65 había cayó desde los 161.000 hasta los 127.000. Y cuando la economía volvió a repuntar aumentó el número de personas mayores que seguían trabajando más allá de los 65 años.
Lo cierto es que nunca antes hubo tantos mayores activos, pero tampoco hubo antes tantos españoles en edad de retirarse. Es el máximo histórico, pero el envejecimiento de la población hace que no sea la tasa de ocupación de estos trabajadores veteranos más alta de la historia.
Esto hace que la tasa de ocupación de este grupo de edad sea bajo, solo un 1,93%, frente al 5,33% del promedio de la Unión Europea. Hay países como Portugal, Estonia, Irlanda y Reino Unido donde la participación de los mayores en el mercado laboral es superior al 10%, según Eurostat. España es el país comunitario con la tasa de ocupación más baja entre los mayores de 65 años.
“En España, las empresas empujan a los trabajadores a jubilarse”, sostieneTomás Arrieta, patrono de la fundación Activos de Gran Experiencia (AGE). “Existe una idea de que el ideal es jubilarse lo antes posible, instalada tanto en los trabajadores como en las empresas”, asegura. Y prosigue su reflexión asegurando que esta cultura no existe en otros países de la eurozona, donde se incentiva que los empleados continúen en sus empleos.
Jubilarse y seguir trabajando

La psicóloga Rosa Zappino trabaja como ‘coach’ a los 68 años. KIKE PARA
En 2013 se introdujo en la legislación española la figura de la jubilación activa. Los que han cotizado más de 35 años y tienen edad para jubilarse se pueden adherir a esta modalidad, que los habilita a seguir trabajando y cobrar la mitad de la pensión. Antes, los empleados tenían que elegir el empleo o la jubilación, eran opciones excluyentes. Arrieta opina que fue un paso positivo, aunque insuficiente.
AGE promueve la “compatibilidad plena”, que los pensionistas puedan cobrar el 100% de la pensión y continuar su vida laboral. “Es la opción más transparente, evita que los trabajadores se sumerjan y es la alternativa socialmente más justa”, argumenta Arrieta. Argumenta que la propuesta no perjudica el empleo juvenil porque los trabajos que ocupan los mayores requieren competencias que se ganan con la experiencia.

Unos 30.000 españoles han optado por la jubilación activa. El 80% son autónomos, explica un portavoz de la Seguridad Social. Rosa Zappino es una de ellos. Tiene 68 años, es psicóloga y trabaja como autónoma dando clases de coaching y asesorando a empresas. A los 58 años dejó su cargo como Directora de Calidad y Servicios al Cliente en IBM y reorientó su carrera. Cuando cumplió los 65 años se jubiló, pero nunca pensó en dejar de trabajar. “No lo pienso tampoco ahora, este trabajo forma parte de mi vida”, dice y aclara que tiene una situación económica sólida pero continúa ejerciendo su profesión porque la mantiene “activa y útil”.
También hay quienes trabajan porque necesitan el dinero, explica José Antonio Sánchez Lucán, presidente del colegios de Habilitados de Clases Pasivas de España. Precisa que muchos deciden postergar el retiro porque no cotizaron los años suficientes para cobrar la pensión completa y otros para mejorar sus ingresos: una vez cumplida la edad ordinaria de jubilación, por cada año adicional trabajado aumenta la remuneración entre un 2% y un 4%, hasta un máximo del 20%.
“España no puede renunciar al talento de los mayores”, aseguran un portavoz de la Seguridad Social y recuerda que es una de las recomendaciones del Pacto de Toledo. Esta portavoz destaca que el Gobierno ha impulsado en los últimos cinco años una serie de reformas que buscaban promover la jubilación activa, reducir las prejubilaciones y combatir la “discriminación por edad”. “En otros países se han dado cuenta antes de que no se puede borrar de un plumazo a personas de determinada edad porque es prescindir de un gran porcentaje de población activa”, resume.
Trabajar después de los 70
Los 70 años son un punto de inflexión: el 77% de los ocupados con más de 65 años tienen menos de esta edad. Paca no quiere ser la excepción. “Me ha llegado la hora de poner fin al trabajo”, admite y explica que ha decidido retirarse a fin de año para dedicar su tiempo a viajar, a su familia y a sus amigos. De otra opinión es Ramiro Carregal, un empresario que tiene un récord inusual: es el español que más años ha cotizado a la seguridad social. “Nunca dejaré de trabajar hasta que me muera”, dice este gallego de 89 años, propietario de la empresa de conservas Frinsa. Carregal cuenta que su hobby favorito es el trabajo. “Los sábados y los domingos son los días más aburridos para mí”, afirma. “Los sábados y los domingos son los días más aburridos para mí”, afirma.
El gaditano Francisco Parra también puede reclamar el título del español que más ha cotizado, pero en la categoría de asalariados. A sus 86 años, Parra es un caso extraño entre los casos extraños: el 57% de los mayores de 65 años trabaja por cuenta propia, pero él es empleado en la misma bodega desde 1947; el 26,3% de los mayores de 70 que trabajan lo hacen como directores o gerentes, es la ocupación más frecuente a esa edad, pero Parra es auxiliar administrativo; el 86,7% de los auxiliares administrativos de más de 65 son mujeres. Parra dice que la empresa es como su casa y no cree que la edad sea motivo suficiente para dejar de ir a la oficina:“Si me siento estupendamente, ¿por qué voy me voy a jubilar?”.
RADIOGRAFÍA DE LOS OCUPADOS MAYORES DE 65
Casi el 1% del empleo. Los mayores de 65 que siguen en actividad representan el 0,89% de la población ocupada.
Más hombres que mujeres. Siempre han trabajado más hombres que mujeres después de la edad de retiro, aunque en los últimos 15 años los números se han emparejado. Ellos son 89.500, ellas 73.100.
Trabajadores a tiempo completo. El 71% trabaja a jornada completa y el 89% tiene empleos indefinidos.
Principales ocupaciones. El 23,2% son técnicos o profesionales, el 21,8% trabajadores de restauración y el 14,8% son directores y gerentes.